miércoles, 4 de marzo de 2009

Soledad...

Maldita soledad, haces lo que quieres de mi, me haces hablar con las paredes y quise huir, me haces insultarme con el espejo vida ruin. Sentir que estas aquí y no puedo besarte es desesperante, reprimo mis ganas de lastimarme, me limito por ti. Soledad...¿por qué me has condenado así? Te pedí el amor y te juro que lo amo, pero me engañaste y provocaste que fuera a la deriva, su cuerpo no tiene vida, su mente esta marchita,, es solo un alma. Me torturas día tras día, minuto tras minuto, provocas que mi alma este de luto, haces imágenes de el en mi cabeza y al tocarlas se desvanecen por inercia, caen en el suelo, rompiendose en mil pedazos, me salva tu consuelo. Ahora caen mis lágrimas, formando surcos...y no puedo reconstruir lo que quedó. El amor de un alma sin aliento, hacia un mortal, es el sentimiento de aferrarse a un pesar, un lugar. Para reunirme contigo debo pisar la tierra del mas allá, largo camino recorrere descuida. Es una gran penitencia, el haberme enamorado de ti, un ser sin vida. Mientras tanto visitaré tu hermosa lápida, no pondre flores que se marchitan...Tendras mi cuerpo atraves de tus sentidos, tendras mi alma susurrandote al oido. ¿por qué de ti, tú que solo eres aire?¿Por qué yo, yo que solo soy sangre? Necesito abrazarte por mucho que no pueda rescatarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario